Dos banderas unidas en su origen

Dos banderas unidas en su origen

El Ateneo Puertorriqueño reconoce el 22 de diciembre como el Día de la Bandera.

Este día conmemora la fecha, de 1895, en la que por primera vez, con la aprobación del líder revolucionario puertorriqueño Ramón Emeterio Betances, se colgó La Monoestrellada en la Sección de Puerto Rico del Partido Revolucionario Cubano en una reunión celebrada en el Chinney Corner Hall de Nueva York.

Origen de su diseño

Sin embargo, los historiadores concuerdan en que la bandera en sí había sido diseñada al menos tres años antes, y uno de ellos, Ovidio Dávila, asegura que el político y periodista puertorriqueño Antonio Vélez Alvarado, consternado porque Puerto Rico aún no tuviera bandera, la ideó inspirado por la bandera cubana el 11 de junio de 1892 mientras se encontraba exiliado en Nueva York.

Sin embargo, otros historiadores le han atribuido la creación de la bandera a otros líderes independentistas de la época, incluyendo a José de la Matta Terreforte, Manuel Besosa y al poeta Francisco ‘Pachín’ Marín.

Una carta escrita en 1923 por Terreforte, finalmente, parece confirmar la hipótesis de que la idea del diseño y la distribución de los colores fue de Marín, y que este se la comunicó al propio Terreforte en una carta que le enviara desde Jamaica.

Terreforte entonces sería quien transmitiría esa idea en la reunión de Chimney Hall, donde fue aprobada por unanimidad.

Evidentemente inspirada en la bandera cubana, la versión puertorriqueña reflejaba así la solidaridad de los líderes separatistas puertorriqueños con los revolucionarios cubanos.

Desde entonces, y hasta que se implantó el Estado Libre Asociado en 1952, sin embargo, la bandera estuvo proscrita en Puerto Rico, asociándosele con los grupos separatistas.

Incluso ahora, sigue asociándose la versión con el azul celeste a los movimientos independentistas, mientras que se considera la bandera oficial aquella que tiene el azul oscuro, parecido al azul de la bandera de los Estados Unidos.

De acuerdo a la versión oficial del gobierno, la estrella simboliza el Estado Libre Asociado, mientras que el triángulo azul que la rodea representa “la integridad de la forma republicana de gobierno representada por tres poderes: el legislativo, el ejecutivo y el judicial”.

Asimismo, “las tres franjas rojas simbolizan la sangre vital que nutre a esos tres poderes de Gobierno, los cuales desempeñan funciones independientes y separadas”.
Al mismo tiempo, “la libertad del individuo y los derechos del hombre mantienen en equilibrio a los poderes y su misión esencial la representan dos franjas blancas”.

La otra ala del pájaro

Pese a datar de mucho antes, el origen de la bandera cubana está mucho más claro en la visión de los historiadores, como también están mucho más documentados -y resultan más creíbles- el simbolismo de su diseño y sus colores.

La misma se le atribuye al militar venezolano Narciso López, quien había sido general del ejército de la corona española frente a las tropas libertadoras de su país, pero que viajó a Cuba en 1923 y allí fue aliándose, en cambio, con las corrientes revolucionarias de la gran Antilla, hasta el grado de que tuvo que exiliarse a Nueva York en 1849. Una vez en la Gran Manzana, comenzó a conspirar con un grupo de revolucionarios cubanos la posibilidad de una invasión a la Isla con la ayuda de los Estados Unidos.

En determinado momento, sin embargo, se afirma que López tuvo una visión al mirar por la ventana de su cuarto y “vio en el cielo los colores del alba de la mañana”, mientras que, en la lejanía, pudo apreciar “un triángulo de nubes rojas que anunciaban el alba, y en el triángulo brillaba el lucero de Venus, la estrella de la mañana, mientras dos nubes blancas partían desde el triángulo para dividir en tres franjas azules el cielo resplandeciente”, según el relato hecho en 1873 por el escritor cubano Cirilo Villaverde.

En una reunión posterior, López defendió su visión frente a las propuestas de otros revolucionarios -incluyendo una que pretendía colocar un ojo masónico en lugar de la estrella-, y su versión de la bandera fue finalmente aprobada por el ejército revolucionario en 1851.

¿Su simbolismo?

Se dice que las tres franjas azules representaban a los tres departamentos en que estaba dividida Cuba en aquel momento, y las blancas la pureza de ideales.

El triángulo rojo, por otra parte, era un motivo masón originado durante la Revolución Francesa en representación de los ideales de libertad, igualdad y fraternidad, mientras que el color rojo representaba la sangre y la valentía.

¿Y la estrella?

Tenía, al parecer, la intención de representar al nuevo estado que se sumaría a los demás estados de los Estados Unidos luego de conseguida la independencia de España.

 

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